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28 de julio de 2021

El Barrio de Chueca, de zona marginal a lugar de moda4 min

Chueca en la década de los 70 era un barrio bastante marginal y conflictivo, y gracias al colectivo LGTBI se convirtió en la sede central de la Comunidad

Categoría:
Tiempo de lectura
4 min
Autoría
David Parra
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En una serie de varios capítulos vamos a recorrer la historia del barrio de Chueca, sus gentes, su historia, sus lugares, sus bares y discotecas. Desde su nacimiento como barrio marginal hasta convertirse en un lugar de referencia internacional y nacional tanto para el colectivo LGTBI+ como para cualquier persona que visita Madrid.

Comencemos antes contando un poco de la historia del barrio. Esta situado en el centro de la capital,  en uno de los lados de la Gran Vía y teniendo como ejes principales la calle de Fuencarral y la Calle Hortaleza. Entre sus calles más famosas también se encuentra la Calle Pelayo y Calle de las Infantas. Aunque sea mundialmente conocido así, los madrileños más castizos sabrán que no es un barrio como tal, sino que pertenece al barrio de Justicia, otro de los muchos barrios del distrito centro, aún así nos seguiremos refiriendo a él como barrio propiamente dicho.

Recibe su nombre de la plaza principal de misma denominación, dedicada al compositor de zarzuela Federico Chueca, con otras plazas famosas como la renombrada Plaza Pedro Zerolo (antigua Vázquez de Mella) y, conectada por la Calle de las Infantas la Plaza del Rey (denominada Plaza del Almirante en el siglo XIX), que tiene la famosa Casa de las 7 Chimeneas, habiendo datos de su construcción desde 1540, y, en uno de los lados de la plaza la estatua del militar español Jacinto Ruiz y Mendoza, héroe del levantamiento del 2 de Mayo.

Todo el barrio está compuesto por una serie de edificios señoriales que rodean las plazas y embellecen las calles del barrio, mantenidos gracias a las políticas de restauración de edificios llevados a cabo por la alcaldesa Manuela Carmena.

En los años 70 se trataba de un barrio bastante abandonado y conflictivo. La venta de drogas y la prostitución iban de la mano animando cada noche las calles del céntrico barrio con robos, gritos y peleas. La situación llevo al barrio a un profundo deterioro social y económico

Los vecinos, algunos que se encuentran en la residencia del barrio o que aún viven en las casas, nos comentaban de la mala situación en que se encontraban. A la policía la llamaban y no aparecía, atracos, robos, suciedad. Pedro Almodovar en su película Átame ilustró muy bien el momento de Chueca cuando Ricky (Antonio Banderas), se acercaba a la Plaza de Chueca a comprar droga.

Sin embargo, ocurrió lo que nadie pudo creer, un sector social marginado, criticado, apaleado y no querido por la sociedad del momento se asentó en un barrio marginal, como ellos mismos se sentían, marginados. Parece ser que uno de los aspectos más importantes que atrajeron al colectivo gay al barrio de Chueca, fue la oferta de vivienda. Algunos vecinos nos comentaron que los pisos no podían venderlos en su momento, así que las únicas soluciones que encontraron fue una bajada gradual de los precios y, hasta cerrarlos. Esto, pudo ser uno de los aspectos que atrajo al colectivo, ya que también los alquileres en un barrio muy céntrico eran muy bajos.

En el Mercado de San Antón, muy cercano a la Plaza de Chueca, las mujeres sufrían robos de todo tipo, como también los pocos negocios que quedaban en el barrio. Pero aunque no viniese la policía, el distrito centro tiene que agradecer mucho por el mejoramiento de la zona a Juan Luis Méndez Moreno, ya fallecido, quien fuera comisario general de la Policía Científica. 

A principios de los años 80, la comunidad gay tomó el testigo, poco después de los disturbios ocurridos en Stonewal en Nueva York, y, empezó a trabajar duro para renovar el propio barrio. Aparecieron los primeros locales nocturnos como el Black and White, la noche madrileña del barrio se abría a la década de los 80 por todo lo grande

A finales de los 80, más concretamente en 1989, el pequeño barrio de Chueca se convirtió en la sede central de la Comunidad LGTB para la celebración del día del Orgullo. Convirtiéndose esta celebración en un antes y un después de un barrio que en los años 70 y parte de los 80 fue un centro olvidado por las Administraciones y convertido en lo que es gracias al colectivo.

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Autoría

David Parra

Profesor de Historia y guía. Aportando un grano de arena para poder visibilizar más al colectivo y a todas las personas que fueron y son parte de él.
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