Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.
7 de septiembre de 2021

El poliamor, ¿pecado?4 min

En la sociedad actual del Onlyfans, de la vuelta del vello, de mayor libertad sexual y mental, la sociedad ha llegado a dar otro paso para aceptar que el amor no es monógamo, sino que es posible amar a más personas.

Tiempo de lectura
4 min
Autoría
David Parra
Categoría

Si tú no te quieres a ti misma ¿Cómo vas a quererte alguien más?

RuPaul Drag Race

Esta frase del programa mundialmente conocido explica muy bien el momento social que estamos viviendo. Si no nos queremos a nosotros mismos, si no nos valoramos como personas, cómo va a ser posible que podamos querer a alguien más o tener una o varias relaciones sanas. 

Todos y todas hemos sido educados en unos conceptos heteronormativos y católicos basados en que el matrimonio, palabra que deriva de un término latino (mater como madre y moniun como matriz), al ser un Sacramento debía ser siempre entre un hombre y una mujer. Algo que nos impuso la Iglesia como un control más y una fuente bastante buena para conseguir un fin lucrativo. Podemos hablar de los beneficios del matrimonio en lo que respecta a los niños, mujeres y hombres, desde el punto de vista religioso, necesarios o no para los 2000 años de historia de la Iglesia, pero en lo referente a este artículo, la Iglesia Católica Romana nos impuso una forma de vida que rechazaba todas las demás uniones.

Por si es necesario recordar, la historia del matrimonio no comienza con la Iglesia romana, las uniones entre hombres y mujeres se llevaban produciendo muchos siglos antes a imponer esta palabra, sólo que antes la sociedad aceptaba todo tipo de uniones y relaciones sexuales. Tenemos varios ejemplos como la serie Spartacus, muchas obras clásicas, la película Alejandro Magno etc..

Lutero y Calvino en sus escritos deseaban separar la institución del matrimonio de la Iglesia para convertirlo en algo propio del hombre, es decir que no fuese un Sacramento más. La Contrarreforma católica a su vez volvió a dejar patente y claro que el matrimonio era un Sacramento de Dios por la unión en una Iglesia de ambos cónyuges y las promesas hechas en la sagrada misa. Prácticas que continúan actualmente si cualquier persona desea casarse por la Iglesia.

Pero, ¿Qué está sucediendo actualmente? Como ya he comentado, estas son las enseñanzas que nos han transmitido y las que perduran en nuestro sedimento de cultura y recuerdo, pero ¿es la correcta? Nos han mostrado un único camino en el bosque y nos han dicho que es el correcto, que los demás caminos no podemos recorrerlos porque son pecado, porque no están bien vistos, porque íbamos a ser perseguidos o porque no íbamos a ser felices.

El colectivo LGTBI+ tuvo que salirse de este camino marcado para ser felices, todos y todas debimos recorrer otro camino para poder llegar a nuestra felicidad. Porque a nosotros nos han contado que Caperucita se salió del camino para ir a casa de la abuelita y un lobo la atrapó, y, ¿si el cuento es diferente? Y ¿Si Caperucita conocía otros caminos y la persiguieron porque no acepto el camino marcado?

En la sociedad actual del Onlyfans, de la vuelta del vello, de mayor libertad sexual y mental, la sociedad ha llegado a dar otro paso para aceptar que el amor no es monógamo, sino que es posible amar a más personas. 

Una de las claves es que la fidelidad, no es un contrato de exclusividad, sino de establecer vínculos o acuerdos honestos con tu pareja. El engaño y los celos siguen estando ahí porque somos humanos, y no hay que olvidar que nos pueden engañar o dejar en cualquier momento. A diferencia de lo que opinan muchas personas tener una relación a dos o a tres no implica que haya más o menos engaños que en una relación monógama. El estar con otro u otra no se traduce como un engaño, sino que es parte del acuerdo entre las personas, por eso la comunicación abierta y sinceridad es una de las bases de este tipo de relación. 

Otro de los argumentos vino de unas declaraciones que hizo RuPaul en las redes sociales en las que se refería a que “cómo es posible poner cadenas o atar a la persona que más quieres”. Estando de acuerdo o no con las declaraciones, las relaciones de poliamor no están basadas en querer a una persona y practicar sexo con otras, eso es  una relación abierta, sino de poder querer a más de una persona y querer meterla en tu relación. Para poder conseguir este tipo de relaciones hay que familiarizarse con la felicidad de la otra persona, de tu propia aceptación y aceptar que tú y tu pareja queréis a una tercera persona y la ética y el amor que te han enseñado puede romper los tabúes que nos han impuesto.

Como conclusión me gustaría comentar que en 2017, California ostentó el título de ser la primera ciudad en conceder un certificado de nacimiento que reconocía la paternidad de tres hombres homosexuales, como representantes legales de los niños.

¿Te ha molado el artículo? Compartelo con tus amiguis
Facebook
Twitter
WhatsApp
Telegram
Email
Autoría

David Parra

Profesor de Historia y guía. Aportando un grano de arena para poder visibilizar más al colectivo y a todas las personas que fueron y son parte de él.
  • “”;

Últimos artículos

Recibe las ultimas noticias

Suscríbete a nuestro boletín

Mensaje enviado
Pronto sabrás de nosotras